Antes del divorcio tenía un piso propio y acabé de un dia para otro en un piso compartido. Era muy antiguo con un sólo baño de tres habitaciones y  vivía en un cuarto piso sin ascensor. Estaba feliz igualmente y no me importaba subir escaleras con tal de conocer a alguien, en la ciudad és normal compartir piso y  no tienen tantas comodidades, se ayudan unos a otros y  me sentí una más. Una mañana de diciembre me quedé sin agua caliente en la ducha, no sé como no cogí una pulmonía. No sólo fueron los más intensos de mi vida también los más felices durante años, los amigos són lo principal porque te ayudan a divertirte y a escapar de los problemas, pues conocí más gente en estos días que nunca en la vida y de todo tipo, una fotógrafa, un actor, un piloto, un gay con sus amigos y amigas tan divertidos como él,  se montaron en una tarde una fiesta solamente cantando canciones.  Era diferente cada dia, a veces venían con una botella de vino después del trabajo para compartir con algunas tapas que preparaban entre todos. No los conocía de nada  y  tenían tiempo para hablar conmigo. Siempre he querido tener amigos, no tuve tiempo cuándo era joven y como era ama de casa con hijos, pues menos todavía. ¡Era una locura! Pero no me arrepiento de nada. Si lo sé me vengo a Madrid más pronto.  Antes los dias y horas los pasaba sentada en el comedor de mi casa viendo la televisión y nada más y un dia pusieron un programa que me cambió la manera de ver la vida, era un “Reality” de una pareja de artistas “Alaska y Mario” y sus vidas eran tan diferentes a la mía que pensé tengo que hacer algo y tener más vida social, quería tener amigos y  ver  a ellos que tenían tantos amigos y que se lo pasaban tan bien juntos me hizo pensar. Ahora para mí és lo más importante en la vida y es por eso que  prefiero mil veces no tener piso propio y compartirlo.

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