En la ciudad, los amigos de mis amigos són tus amigos y cómo muy bien dice la canción del grupo Amaral. Mientras buscaba un piso de alquiler , estuve unos días en una habitación que había quedado libre por Semana Santa. En el piso vivía una chica con dos chicos más. Enseguida me sentí como en casa y hasta les hice de mamá… (es la costumbre) y cuándo veo tanto desorden no puedo parar de limpiar.  Entre los chicos uno era gay, era muy divertido y muy inteligente estudia diseño de interiores y me presentó también a sus amigos y amigas que vinieron a casa y se pusieron a comentar noticias de los famosos y a cantar todos juntos. Al día siguiente vino otro chico que  solamente venía los fines de semana y se trajo a sus amigos también y me quedé un rato con ellos a tomar una copa de vino. Por la mañana, me explicaron que uno era piloto de helicópteros y  el otro era guarda forestal. Se quedaron hasta el aperitivo, y  me dijeron que se iban a Valladolid a una fiesta de estudiantes y yo les conté como si fueran amigos que les cuentas todo que en el supermercado, el cajero me había hablado con un tono muy cariñoso y me comentó que le iba bien que le pagara con monedas y yo le dije: no, porque lo necesito para ir al chino a comprar hielo, él  me miro diciendo, esta señora no es de esas que va a los chinos a comprar y  pensaría ¿Está loca ó la vida está loca?. Si, de hecho yo toda la vida que voy a comprar al Mercadona o como mucho al centro comercial, pero ! un chino ! a mí no me va para nada. Todos nos pusimos a reír , no me lo podía creer ni yo. Ahora me he convertido en  una mujer moderna, como ellos porque vivo en el centro, con amigos y  voy al chino a comprar.

Anuncios