Me merezco tener una feliz resaca de año nuevo y vaya que si la he conseguido, y digo feliz, porque es un sueño cumplido poder tener una fiesta. Era un propósito que nunca pensé que se cumpliría  porque nunca lo había hecho antes y ahora cómo sólo depende de mí, puedo hacerlo más aún y el último día del año  celebré una fiesta  con amigos, en nuestro piso compartido, estábamos todos, los amigos de los amigos también vinieron , era espectacular. Al comer las uvas no me  atraganté de la emoción de que cada campanada era un deseo que estoy segura que se cumplirá y las uvas era fácil hasta de comerlas todas a la vez justo cuándo sonaban las campanadas.  Es lo mejor, después de 25 años sin celebrarlo ya era hora de que tocara hacerlo y todo gracias a mis amigos. Decoramos todo el piso con globos  y compramos una bola de discoteca y todo, como en los años ochenta, había retrocedido de nuevo y me hice un cubata, porque antes se llamaban así, que era Ron con Coca-Cola, y  brindamos con cava y luego  ya no me acuerdo de mucho más. Como  nunca había tenido resaca, hasta conseguí tener  la primera resaca de mi vida. Y al despertarme me dolía tanto la cabeza que me tomé tres ibuprofenos y todavía no se me pasaba, pero da lo mismo, ahora estoy segura que cada año nuevo podré pedir nuevos deseos. en cambio antes nunca se cumplían porque tampoco celebraba ninguna fiesta de fin de año y por eso ya no los podía pedir, pero a partir de ahora  sé que se cumplirán todos o casi todos. Porque es celebrarlo como nunca lo había hecho.

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