Ahora mi reto es poder abrir  todos los potes de cristal o de garbanzos o la cafetera y antes era tener que decirle a mi ex-marido que me los abriera. Siempre tenía alguna frase de estas tópicas de hombres: ¿Tienes que pedir ayuda para todo?, ¡Es que me necesitas siempre! , ¿No ves que ahora no puedo? , (él mirando la televisión), y siempre tenía alguna excusa. Pues desde que vivo sola ya no lo necesito, lo que a veces inevitablemente, me río, ! Y pensar que antes lo llamaba para esto!. Pero me he encontrado con tantas cafeteras que ahora ya todas me parecen fáciles de abrir. Porque en cada piso que he vivido desde que me he divorciado,  he encontrado una cafetera diferente, y he podido abrirlas todas. Me acuerdo que la que  costó más de abrir, era la primera de todas, sería porque yo también no estaba preparada para mi otra vida tampoco. Pues la cafetera se me resistía, y el primer día no pude hacerme el café , y al segundo día, me dije,  -hoy la pienso abrir-, aunque tarde mucho tiempo. Pues al final superé el primer reto, en cambio antes no era capaz de abrirla nunca, porque sabía que  si no podía estaba él. Dependía de él para todo. pues no sabes lo fuerte que eres hasta que te encuentras en un reto difícil. Ahora comprendo a los concursantes del programa de aventuras de “al filo de lo imposible”. A veces me sacaba de mis casillas y me callaba, mientras esperaba que me abriera, los potes de cocina al vacío o o la cafetera.  decía : ¡Trae! que no sirves para nada! . Pues incluso he descorchado botellas de vino y champan,  antes decía o pensaba yo misma que no podía, era a veces por mi culpa, por no probarlo o esforzarme yo, supongo. Prueba a hacer algo diferente y obtendrás algo diferente, no sé dónde lo leí, pero ahora lo entiendo. Prueba pues, por abrir los potes de garbanzos, que sí que puedes.

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