En un matrimonio puedes aguantar  las capulladas que te haga tu marido, pero me hizo una y muy señalada, por cierto, que no pudo haber caído más bajo: No regalarme una rosa. En Cataluña,  el día de Sant Jordi, si te regalan una rosa, simboliza que te quieren. Podía pasar por alto que no me las regalara por ejemplo, el día que nacieron mis hijas, el día de mi cumpleaños, o el día del aniversario de bodas, pero por Sant Jordi, no hay perdón que valga. Precisamente ése día tomé la decisión más importante para mí, me marché de casa, si era el dia de Sant Jordi, para mí  ese día significaba un día especial y bonito para disfrutarlo con la pareja, y me di cuenta en ése día que se celebra el amor con una rosa, que todo se había acabado,  porque él no me quería y hacía años que no me regalaba ninguna rosa. Y ya no soportaba vivir sin amor.  Además ese día es el día de los libros en Cataluña,  y la mujer regala un libro cuándo él le obsequia una rosa. Más vale tarde que nunca y me dije: ! Hasta aquí hemos llegado!. Ahora ya hace dos años de esto, y no me arrepiento. Aquel año, coincidió con Semana Santa, recuerdo que era un sábado, mis hijas estaban en casa con su padre, yo me fui directamente a casa de mis padres a ver si así reaccionaba, ya fuera llamándome preguntándome dónde me encontraba o pedir explicaciones o para quedar y al ver que no dió señales de vida , pues pienso que tomé la mejor decisión de toda mi vida, porque aquél Sant Jordi, mi hija había sacado un cómic, pues tuvo éxito y firmo con una editorial distinta para hacer otro cómic  y este segundo año ya ha tenido tanto éxito que ha ido a firmar con los mejores escritores en las Ramblas de Barcelona nada menos. Me alegro pues de que no me regalara aquella rosa,  y me di cuenta de que era un capullo, cómo dice en su libro Moderna de Pueblo: Los capullos NO regalan flores.

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