Me gusta que aquí en Madrid la gente no necesite tener un apartamento. Porque yo siempre he deseado tenerlo y no era un apartamento lo que de verdad deseaba sino que era cambiar mi vida. Y me hubiese encantado vivir en Madrid mucho antes. Pero yo pensaba en tener un apartamento. En cambio yo siempre envidiaba a mis hermanos porque ellos sí que lo tenían. Y ahora ya no les envidio. Gracias ahora al no tenerlo me he divorciado porque sino ahora tendría que obligarme siempre al apartamento (él) y no me hubiese separado. Pero es mejor no tenerlo porque ya no lo envidio.  Nosotros (él) decidimos no comprarlo. Y como siempre era su decisión. Nunca dejaba que pudiera decidir yo cualquier asunto. Los argumentos eran porque decía que era otro gasto y que eran dos viviendas que sólo se usaba un mes. Pues si ahora tuviera el apartamento no hubiese cambiado la vida a mejor, porque las propiedades es verdad que son un gasto . Si tuviese un apartamento en la playa en cambio mis hijas estarían en el pueblo trabajando y a lo mejor ya estarían casadas y con un hijo. Suerte que no tengo el apartamento. Porque tendría una vida rutinaria tomando cafés cada día con las mismas amigas.  En cambio ahora decido que amigas y ahora no tomo cafés sino un helado por la calle Montera y mi hija y yo tenemos unos ojos azules como el mar, con esto ya me considero rica y sin apartamento. Pero le convencí para comprarnos un piso con piscina. Pues en verano las piscinas no me gustan. Tener una piscina es como obligarte a nadar cada día, y sino nadaba diez piscinas parecía que no la amortizaba y a mí no me gusta nada nadar, y estaba harta de la piscina.  Porque yo quería ver la playa y vivir en un apartamento. Pero yo creo que ha sido culpa del UN,Dos, Tres, que veíamos de pequeños. Aquel concurso de la tele de hace 30 años que la gente miraba los apartamentos al lado del mar. Y la televisión ha tenido la culpa de mi divorcio. Porque ya no veo que sea tan bonito un apartamento. Porque total para amortizarlo tienes que estar todo el día estirada en la playa leyendo un libro o caminando de lado a lado de la playa y ver siempre a los mismos vecinos cada día. En cambio este año que estoy en Madrid me lo estoy pasando mejor que en la playa. Es más aburrido tener un apartamento en la playa que tener un apartamento en Madrid. Lo sé por experiencia, puedes ir a muchos sitios a divertirte.  Prefiero vivir divorciada en Madrid que aburrirme toda la vida en el apartamento.  Voy al Retiro y me siento más relajada que en la playa. Me tumbo en el césped y contemplo el lago y la vida depende de con quién la contemplas.

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