Hay que aguantarse y por no tener pasta para el Ave tengo que ir en un tren express. ¡Vaya! Que graciosos son los de renfe, parece como si volviera a tener veinte años . Me gustó mucho el paisaje y me recordó a esas películas de Paco Martínez Soria que llega en un tren antiguo lleno de gallinas y equipaje. Hasta el tren se balanceaba de un lado a otro. Eso sí, pude escoger ventanilla. Porque en el Ave reza para que te toque alguna vez. Aquí siempre está libre el sitio. En mi vagón sólo habían tres personas , ya llevaba preparado mi almuerzo y también mi merienda y algo de fruta y claro un libro el de Urbrands de Risto Mejide, lo unico actual y moderno que viajaba porque si no parecía que se había parado el tiempo, hasta incluso pasó el tren por unas estaciones por dónde había un jefe de estación y con unos niños saludando.. y un banco de viejos y un niño como si fuera la única distracción que había por allí. Me parecía  que estaba en una excursión del colegio.  El vagón estaba en silencio. Pues en el Ave ahora hay una opción si viajas en clase turista que puedes escoger si quieres un vagón de silencio o no.  Pues en el tren express también lo lleva. Por eso que el Ave esta sobrevalorado. Hay otra opción desde Barcelona – Madrid. como en política.

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